Flamenco

Estilo de danza que acompaña al cante y toque flamenco, lenguaje musical de origen incierto, que inicialmente se empezó a bailar en Andalucía.

Según el grado de realización, se considera un ejercicio físico de moderado a fuerte, y tiene, como todos los bailes, grandes propiedades sobre la salud física y emocional del bailarín.

A quienes practican esta danza de manera profesional, se les llama bailaoras y bailaores y para acompañarla, a veces estos utilizan diferentes complementos: abanicos, bata de cola, mantones, palillos (castañuelas), etc.

Acompaña todos los palos de la música flamenca y se baila con zapato de tacón con clavos para resaltar el sonido de los zapateados.

Los palos del flamenco

Los palos son cada una de las variedades tradicionales del cante flamenco. Cada palo tiene su propio nombre, sus propias características musicales únicas, una progresión armónica determinada y unos esquemas rítmicos llamados compás.

Los palos se pueden clasificar según diferentes criterios: compás, jondura, carácter serio o festivo, su origen geográfico, etc.

Cada palo se baila de manera diferente, tanto en la técnica de pies y brazos como en el “arte” que se le imprime al bailar. Así, la disposición para bailar unas Alegrías es muy distinta de la disposición que se adopta para bailar una Seguirilla.

Los palos se pueden clasificar de varias maneras, aunque lo más normal para el baile es que lo hagan según la métrica de la música:

Métrica de 12 tiempos (amalgama de compases de 6/8 y 3/4)

Que a su vez se dividen en los que usan el:
-Compás de soleá: soleá, soleá por bulerías, bulerías, bulerías por soleá, alegrías, caña, polo, mirabrás, caracoles, romera, cantiñas, bambera, alboreá, romance, zapateado catalán.
-Compás de seguiriya: seguiriyas, cabales, liviana, serranas, toná-liviana.
Y en la guajira y la petenera, que usan la citada amalgama de forma simple.


Métrica binaria y cuaternaria

 Taranta o taranto, tientos, mariana, danza, tangos, zambra, farruca, garrotín, rumba, danzón, colombiana, milonga.


Métrica ternaria

 Fandango de Huelva, fandango malagueño, sevillanas, verdiales.


Métrica polirrítmica

 Tanguillo y zapateado.


Métrica libre (ad líbitum)

Toná, debla, martinete, carcelera, cantes camperos, saeta, malagueña, granaína, media granaína, rondeña, cantes de las minas (minera, taranta, cartagenera, levantica, murciana).

El duende

Se dice que sólo los buenos flamencos bailan con “duende”

El “duende” es un encanto misterioso e inefable que a veces envuelve al bailaor o bailaora, y entonces convierte el baile en algo mágico. Quien tiene “duende” puede sentirse con gran fortuna: no dejará indiferente a sus espectadores.